El último parque nacional que visitamos en China fue el Monte Huangshan en la provincia de Anhui. Antes estuvimos en el Parque Nacional de Jiuzhaigou y después en el Parque forestal nacional de Zhangjiajie. En ambos casos tuvimos mucha suerte: buen clima y pocos turistas.
Esta vez fue diferente. Llovía a lo loco, la niebla era densa y estábamos rodeados de turistas. ¡Casi no podíamos ver nada! Nos costó encontrar el camino. Afortunadamente, los chinos tan amables como siempre nos ayudaron mucho. La experiencia fue increíble.

Cómo ir a Huangshan – Tunxi
De Hangzhou fuimos en tren rápido a Huangshan – Tunxi, en la provincia de Anhui. Hay cierta confusión sobre el nombre de la ciudad. Algunos la llaman Huangshan City, pero su verdadero nombre es Tunxi. En cualquier caso, el lugar es simplemente un centro de transporte (el tren rápido llega allí), a una hora de la montaña, carece de paisaje y no tiene interés turístico especial.
Mientras que los trenes tradicionales llegan a la estación Huangshan, los trenes rápidos llegan a Huangshan North (Huangshanbei). Desde el 2019, numerosos trenes rápidos al día conectan Shanghái (a través de Hangzhou) con Tunxi. El viaje dura entre 2.5 a 3 horas. La mayoría de trenes parten de la estación Shanghai Hongqiao, y algunos pocos van desde la estación Shanghai Central. Adicionalmente, hay 5 trenes rápidos desde Pekín y uno desde Guangzhou (Cantón).

Pueblo de Tangkou
En lugar de ir a Tunxi decidimos quedarnos en la pequeña ciudad de Tangkou, la base perfecta para llegar a la famosa Montaña Amarilla (Huangshan) y visitar algunas ciudades históricas de China. Nuestro tren llegó a la medianoche, así que rápido tomamos un taxi hasta Tangkou. La carretera está en excelentes condiciones y cruza prados verdes y bosques.
Si llegas durante el día, puedes tomar cualquiera de los muchos buses que operan. El pueblo de Tangkou es el típico pueblo resort chino lleno de edificios enormes anodinos sobre la carretera principal. No hay ningún atractivo interesante en el pueblo, ni siquiera parques o calles bonitas. Sí hay varios restaurantes que sirven la típica comida china.

Dónde alojarse en el pueblo de Tangkou
Finalmente llegamos tarde y cansados a nuestro Cheng Jin Hotel. El hotel está convenientemente situado al lado de la estación desde donde salen los autobuses al Monte Huangshan. Es muy tranquilo ya que está lejos de la carretera principal. Las habitaciones son limpias y espaciosas, y ofrecen muy buen café filtrado. Para nuestro deleite, la cama resultó muy cómoda. ¡No te estamos exagerando! La mayoría de camas en los hoteles rurales de China son súper duras.
Otra gran opción cerca a la estación de buses es el Zero Five One Seven Boutique Hotel. El hotel ofrece buenas vistas y diseño. Si prefieres quedarte directamente en el Área Escénica de Huangshang reserva una habitación en el Huangshan Resort & Spa. Este es un hotel de lujo con 38 fuentes termales.

Pueblos antiguos de Anhui
Llovió toda la noche, pero al despertarnos luego de un merecido descanso, la mañana estaba tranquila. Compramos dos cafés y nos sentamos en un banco afuera a disfrutar de las vistas. Ahí pasó algo mágico. Se nos acercó un señor a hablar de distintos tours por la zona.
Nuestro plan era visitar las ciudades históricas de Xidi y Hongcun, pero él insistía que eran demasiado turísticas sugiriendo dos pueblos antiguos diferentes menos visitados. La parte de ser menos turísticas me la creí, pero dudaba de si eran bonitas. ¡Resultaron ser espectaculares!

El Pueblo de Tangmo
Para llegar al pueblo de Tangmo tuvimos que volver hacia la ciudad de Tungxi. Otra vez tenía dudas. ¿Un pueblo antiguo cerca de una gran metrópoli? ¡Sí! Al llegar vimos patos caminando libremente y a un grupo de locales disfrutando de su vida cotidiana.
El pueblo nos volvió locos: calles estrechas, casas antiguas, gente charlando y sonriéndonos y un árbol de Ginkgo de 500 años. En el pueblo no hay casi infraestructura turística y solo vimos a un pequeño grupo de turistas chinos. No podíamos creerlo; fuimos testigos de la vida como hace siglos. Al final del pueblo había un pequeño templo dentro de un hermoso jardín.

Ciudad de Chengkan
Camino a la ciudad de Chengkan paramos en una pagoda vieja para tomar fotos. Ahora me preguntaba ¿sería bonito el segundo pueblo? Nos quedamos alucinados: una ciudad de cuento de hadas con arquitectura excepcional, paisaje magnífico y gente tan agradable que parecía sacada de una película.
Pasamos horas perdiéndonos por sus calles, tomando fotos y sonriendo a los locales. Nos ofrecieron comida en una casa bajo un árbol. Comimos con especial alegría, entre risas. En el pueblo sólo había un grupo de fotógrafos profesionales y unos artistas chinos. De regreso pasamos por una cordillera y de nuevo disfrutamos de vistas excepcionales (nuestro hobby favorito).

La Montaña Amarilla de China- Huangshan
Sin duda alguna el Monte Huangshan es el más famoso de China, conocido en todo el país por sus cuatro maravillas naturales: pinos verdes, picos de piedra, manantiales frescos, y nubes flotantes. A través de los siglos Huangshan ha inspirado a innumerables pintores y autores. Es más, hay unos 20,000 poemas escritos sobre la montaña.
El lugar también es conocido como la Montaña Amarilla de China desde el año 747 cuando fue renombrada en honor al Emperador Amarillo. Cuenta la leyenda que el emperador vivió en la zona antes de convertirse en una criatura sobrenatural. En 1993, la UNESCO incluyó al Monte Huangshan en su lista de patrimonio de la humanidad debido a su paisaje e importancia cultural.

Desde Tangkou al Área Escénica de Huangshan
Reservamos nuestro último día para el Monte Huangshan. Llovía a cántaros pero teníamos la esperanza que pare antes de nuestra visita. Aunque no dejó de llover, no podíamos posponer nuestra visita. Desde Tangkou tomamos un bus hasta el Área Escénica de Huangshan.
La estación de buses está cerca a la rotonda donde la Autovía Nacional G3 entra a Tangkou. Es una estación grande muy bien organizada. Después de un corto viaje cruzamos la Puerta Principal y nos bajamos frente al teleférico de Yungu. Una vez más, había muchísima gente en la cola pero para nuestra sorpresa no tardamos mucho en subirnos al teleférico.

Dentro del Parque Nacional de Huangshan
Apenas nos bajamos de la góndola, nos encontramos en el medio del Monte Huangshan. Subimos y bajamos miles de escaleras. Tomamos un funicular, dos teleféricos y un café en un hotel dentro del Parque Nacional. Con frio, cansados, caminando entre niebla densa, y tan felices. Sí, la visibilidad fue un problema, pero pudimos sentir la inmensidad de la montaña.
Al salir se despejó el cielo y pudimos ver el sol. Mala suerte, ¿eh? En realidad no, experimentamos de primera mano uno de los sitios naturales más retratados en el arte y la literatura china. Y ahora tenemos un motivo para volver. Tomamos fotos cuando la lluvia paró. No revelan la belleza de la Montaña Amarilla ni la intensidad de nuestro día.

Qué ver en el parque
La Montaña Amarilla ha puesto a la provincia de Anhui y toda China en el mapa turístico mundial. Todo el mundo conoce sus picos de granito y sus pinos. Algunos picos llegan hasta los 1800 metros de altura, y con frecuencia ves el Mar de Nubes a tus pies.
Por otro lado, el Pino de Huangshan es reconocido por su forma particular y porque crece directamente desde las rocas. ¡Algunos pinos tienen mil años de vida! Que no te sorprendan los monos saltando entre pino y pino. Además de vegetación, en el parque hay muchos manantiales. Varios están abajo del Pico de la Nube Morada (Purple Cloud Peak).

El mejor itinerario en Huangshan
En el parque operan 3 teleféricos que van a 3 zonas distintas. Desde Tangkou puedes accede al Monte Huangshan por el teleférico de Yuping o por el teleférico de Yungu. Siguiendo el consejo de nuestra encantadora recepcionista, quien nos aseguró que habría menos gente, nosotros elegimos Yungu. ¡Exactamente! Caminamos en sentido contrario a las masas y fue genial. El funicular de Yungu te deja a una corta caminata del Beihai Hotel donde paramos a tomar café y comer pastel.
Seguimos caminando y pasamos por el Xihai Hotel y el teleférico Taiping (este va al norte del Monte Huangshan). Después tomamos el funicular inclinado para subir. Desde ahí, caminamos al lado del Tianhai Hotel y continuamos hasta llegar el teleférico de Yuping para regresar hasta abajo.

El turismo masivo en China
Hay gente que se queja de la gran cantidad de turistas en China. Me han preguntado varias veces cómo pude disfrutar del país con tanta gente por todos lados. Un chico holandés muy simpático que conocimos en Zhangjiajie se quejó tanto de la sobrepoblación china. ¡Se sorprendió cuando le dijimos que su país está más densamente poblado que China! ¡Ahí si que no hay espacio para nadie!
Voy a ser un poco pretencioso. Planeamos nuestro viaje de 2 meses por China excepcionalmente bien, así que casi siempre pudimos evitar las masas. El único lugar donde la cantidad de gente nos abrumó fue la Montaña Huangshan. Pero incluso esta vez con un poco de ayuda de nuestra recepcionista pudimos evitar a las masas.

Muchas gracias a Mike, nuestro chofer. Maneja perfecto, sabe muchas historias interesantes y es experto en encontrar los mejores lugares para hacer fotos. Gracias a él pudimos disfrutar de Chengkan y de Tangmo sin multitudes. Y todo eso a sólo 3 horas de Shanghái, la ciudad más grande de China. ¡Todo un lujo!


